
Cuando vuestras obligaciones diarias aumentan se rompe con la regularidad de las rutinas y se acelera vuestro ritmo de vida y, como consecuencia, también el estado de cansancio. Las jornadas se alargan para poder dar respuesta a las tareas de la casa, atender a los niños, cumplir en el trabajo, realizar la compra… Y esto a final de día pasa factura. Uno acaba de lo más cansado.
Pero recordad… ¡Para poder ser eficientes y sentirse bien con uno mismo tenéis que descansar! Dormir es una necesidad biológica y mental. Los expertos recomiendan dormir un mínimo de 7 horas al día, cuando lo ideal son 8, para poder mantener el rendimiento físico y intelectual. Pero todo dependerá de la edad y las necesidades de cada persona.
Lo perfecto es ir a dormir cada noche a la misma hora, o al menos no realizar grandes diferencias frecuentemente, siempre después de una cena ligera, en una habitación bien ventilada, ordenada y con una adecuada temperatura, entre 27 y 28º. Debemos evitar que no haya ni contaminación acústica ni visual. ¡Es momento de relajarse, desconectar y descansar!
Si no descansamos correctamente nuestra energía disminuirá y con ella, la motivación y capacidad para realizar todo tipo de actividades y tareas. Durante el día podéis hacer una siesta pero preferiblemente esta no debe superar los 30 minutos… sino a la noche os costará dormir.
Evitad trabajar desde la cama. Revisad el estado de esta, que sea cómoda y confortable. Vestid ropa sin botones, transpirable y no muy estrecha. Para los que tengáis problemas para conciliar el sueño os recomiendo que hagáis un poco de deporte cada día, preferiblemente intentad no hacerlo 2 horas antes de ir a dormir, tomad un baño de agua caliente y practicad actividades de respiración y relajación como, por ejemplo, el Yoga, que ya os lo recomendamos practicar el pasado mes de febrero.
Dormir correctamente proporciona energía. Y la energía motiva y condiciona vuestra manera de afrontar nuevos retos y obligaciones. Y a la vez os anima a realizar actividades físicas y relajantes. Así que ya sabéis, para una mejor salud… ¡Debéis descansar!

Coincido en todo con ustedes o con vos… Laia? Que calidad con la que escribes… sencillo y al grano. Eso es algo que a mi me cuesta en mi web http://www.teotrainer.com ya que escribo demasiado largo. Es la pasión la que me condena. jaja.
Algo que deseo agregar a tu nota si me lo permites, es que hay que comprender que el concepto de obligar a alguien a tener sueño es imposible. Solamente hay dos formas de hacer que alguien caiga -molido- a dormirse. Hacer ejercicios físicos programados o espontáneos y en este segundo caso durante todo el transcurso del día subiendo escaleras, cargando cosas etc. . A mayor ejercitación del sistema cardiovascular / muscular mayor será la posibilidad de dormirse rápidamente y profundamente.
La otra variante para dormirse pronto es levantarse una media hora a 45 minutos antes de lo habitual y sin hacer trampa durmiendo la siesta. jaja. Creeme que en manual que publiqué en 2009 hablo de todo esto. Es simple pero útil. Saludos desde Buenos Aires
http://www.teotrainer.com
Muchas gracias por tu comentario Teo.
Estoy de acuerdo contigo, a más ejercicio más sencillo es conciliar el sueño. Sin embargo, hace poco comentando el tema con un amigo me confesó que a él realizar ejercicio físico aun le activa más. En tu opinión de experto, ¿que le recomendarías en este caso?
Un abrazo y saludos desde Barcelona.
Laia
Community Manager de Danone